sábado, 10 de enero de 2015

Desde Neil y su proyecto Summerhill hasta la tendencia "edupunk"

La tendencia actual de la educación se asienta sobre los aprendizajes no formales e informales. Es tomar en serio la formación permanente y continua de la persona, la cual se está produciendo inexorablemente, día a día, en el transcurrir de la acción diaria del ser humano al enfrentarse a los retos de una sociedad con necesidades de diversas índoles. Es cierto, que las empresas requieren de recursos humanos actualizados en nuevas tecnologías que permitan una mayor productividad o mejores respuestas a la demanda de bienes y servicios que satisfagan necesidades de una buena salud, alimentarias, protección de la intemperie y eficiencia y eficacia en el trabajo productivo. Pero por otra parte, la condición humana, la espiritualidad de ese ser humano requiere una reorientación en los procesos formales y no formales educativos. El ser humano requiere de hacer uso de su condición plena de libertades para sentirse realizado en una sociedad de conflicto, de crisis que demanda personas con un reforzamiento  de conductas hacia la motivación al logro y espiritualmente consciente de sus derechos de disfrutar a plenitud la condición ética de ser libre; en una sociedad consagrada al respeto a los derechos humanos y, sobre todo, al derecho del otro, que es la condición sine qua non de la paz kantiana. La educación formal nos ha garantizado la certificación de las competencias, para que en un proceso de mérito se puedan seleccionar los más aptos a realizar una actividad que genere bienes y servicios de plena aceptación social, lo que genera ingresos económicos que permiten satisfacer necesidades básicas. Pero también hay que aceptar que el ejercicio o la pragmática de cualquier empleo ejecutado a plenitud, genera nuevos conocimientos, tecnologías que incrementan las aprendidas mediante un proceso formal. A veces muchas de estas adquiridas son irrelevantes y desfasadas de los avances de la ciencia y la tecnología que requiere de nuevas competencias que la educación formal no proporciona, sino el hacer permanente del trabajador, sea este intelectual o de aplicación de destrezas. Es el "saber hacer", que emerge de esa experiencia consuetudinaria propia del "aprender-haciendo". Las nuevas generaciones de emprendedores, saben que su aprendizajes formales en las escuelas, en las universidades no le son suficientes para su emprendimiento, por lo general se constituyen en investigadores de las nuevas tendencias del aprendizaje de competencias que se traducen en habilidades, destrezas jamás apreciadas por la escuela, porque ellas son evidentes, en minutos, difícil que ese tiempo sea alcanzado por el curriculum lento desarrollado por nuestros educadores. Mucho ha transcurrido desde las experiencias destacadas por Neil con Summerhill en Inglaterra, Ivan Illich, Freire, Roger hasta hoy que emerge lo que esta en ciernes que sus creadores denominan edupunk, que no es más el deseo que cada quien "construya su propio aprendizaje". diríamos su propio currículo. Por otro lado, el "Learning Management System-LMS" ha contribuido a fortalecer el aprendizaje on-line donde el mentor, el tutor o el facilitador prevalece. Esto hoy constituye unas de las tendencias de la educación formal, pero que ya hay profesionales de la enseñanza-aprendizaje aplicando el LMS, en la adquisición de competencias a través de la educación no formal y la informal. Es muy importante que profundicemos en estos temas, sobre en particular, el relacionado con "edupunk".

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